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Breve historia sobre la Guaria Morada
(Dr.
Joaquín García Castro)
El
nombre científico de la Guaria Morada, -la orquídea
que es nuestra Flor Nacional-, es Cattleya skinneri. Este nombre
le fue dado en Inglaterra por el botánico James Bateman,
para honrar a su descubridor. George Ure Skinner era un comerciante
inglés radicado en Guatemala, quien enviaba plantas de
Centroamérica y del sur de México a Europa. No sabemos
exactamente el año en que Skinner la descubrió en
Guatemala, pero está comprendido entre 1831 y 1838, que
son respectivamente las fechas de su llegada y la de la publicación
del libro de Bateman sobre "Las Orquídeas de México
y Guatemala". En la segunda mitad del siglo XIX, el colector
A. R. Enders descubrió en Costa Rica una variedad totalmente
blanca, la Cattleya skinneri alba, mientras que Benedict Roezl
encontró en el techo de una rústica iglesia guatemalteca
una forma blanca que tenía una mancha oscura -en forma
de ojo- en el fondo del labio, esta es la Cattleya skinneri alba-oculata.
La
Cattleya skinneri se distribuye en el sur de México y toda
la América Central, pero es en Guatemala y en Costa Rica
donde más abunda y donde se le aprecia y cultiva más.
En Guatemala se le conoce popularmente con el nombre de "Candelaria",
y antiguamente como "Flor de San Sebastián",
ya que el inicio de su floración coincide con esas dos
festividades religiosas, en las que se le utiliza como adorno
para las iglesias y para las procesiones. En Costa Rica la conocemos
como "Guaria Morada", una mezcla de nombres. Guaria
es netamente indígena, ya que lleva la raíz "gua"
derivada del nahuatl, que significa árbol; y que está
relacionado con la característica de las orquídeas
de crecer sobre los árboles o sea como epífitas.
Este prefijo aparece en otras palabras "ticas" para
designar árboles: guanacaste, guachipelín, guácimo.
Se le llama morada en referencia al color púrpura rojizo
de sus flores, semejante al de las moras, pequeñas bayas
de las plantas espinosas del género Rubus. Su abundante
floración en esa época, el color de sus flores y
el aprecio que le tiene nuestro pueblo, hace que la utilicen para
el ornato de altares durante la Cuaresma, y para el "Huerto"
y el Santo Sepulcro en la Semana Mayor.
Tradicionalmente
nuestros abuelos cultivaban la guaria morada en los patios internos,
en los jardines o en los solares de sus casas, pero era clásico
verlas en la parte externa, en las tapias de adobe o bahareque,
sobre tejas de barro. Este tipo de cultivo era común en
Cartago, Escazú, Santo Domingo o Barva, pero los movimientos
telúricos, como el de 1910, y los "renovadores"
movimientos arquitectónicos acabaron con esta agradable
costumbre. También era posible mirarlas en los árboles
de los parques o en los cañones de los ríos Virilla,
Grande o Tárcoles. La sobre-explotación con ánimo
de lucro por parte de "materos" inescrupulosos, hizo
que desaparecieran de estos sitios. Actualmente sólo podemos
verlas en su hábitat natural en fincas privadas en Acosta,
Miramar, Miravalles o Nicoya. Además algunos jardines de
Palmares -como La Cocaleca-, o de Naranjo, por la cantidad de
plantas que tienen, constituyen una especie de santuarios conservacionistas
para nuestra más apreciada guaria. Su visita en época
de floración -Febrero a Abril- es un espectáculo
inolvidable, que no debemos perdernos.
A
pesar de su pequeña extensión, en Costa Rica se
ha encontrado más de 1400 especies diferentes de orquídeas
y a muchas de ellas se les denomina popularmente como guarias.
Pero definitivamente a la que se le tiene el mayor aprecio, y
por ello ha sido tradicionalmente cultivada, es a la guaria morada.
Así, cuando en 1937 se realizó una votación
para elegir una flor que tuviera la representación nacional,
a nadie le extrañó que fuera la escogida. En esta
votación participaron no sólo profesionales y horticultores
sino también estudiantes de segunda enseñanza y
de nivel universitario. Por esta razón, bajo la presidencia
de don León Cortés Castro, mediante el Acuerdo Ejecutivo
#24 del Despacho de Fomento y Agricultura del 15 de junio de 1939,
se designa a la Guaria Morada (Cattleya skinneri) como Flor Nacional
de Costa Rica. Posteriormente, el 24 de noviembre de 1972, siendo
Presidente de la República don José Figueres Ferrer,
se emitió un Decreto según el cual, "Se establece
la segunda semana del mes de marzo como 'Semana de la Orquídea
Costarricense'", por ser la época en que la guaria
morada, está en el apogeo de su floración. Además,
"Se encarga a la Asociación Costarricense de Orquideología
la organización y celebración".
En
la Ley #5605, "Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre" (CITES),
ratificada por nuestra Asamblea Legislativa el 30 de octubre de
1974, se incluye a la Cattleya skinneri en el apéndice
I, o sea que se considera que es una especie en peligro de extinción,
por lo que queda prohibido su comercio internacional. Basándose
en ello, el 8 de octubre de 1984, bajo la presidencia de don Luis
Alberto Monge, se emite el Decreto #15761 del Ministerio de Agricultura
y Ganadería, donde se prohibe su comercio en el territorio
nacional, con excepción de aquellas plantas producidas
artificialmente, mediante técnicas de laboratorio especializadas.
Por
estas razones cuidemos bien las plantas de guaria morada que poseamos
en nuestras casas y evitemos su comercio.
Además,
eliminemos la costumbre de cortar las flores junto con el tallo
engrosado (pseudobulbo) que las produce, para llevarlas a las
iglesias o para adornar nuestras casas u oficinas. Esto va en
detrimento de la planta y pone en peligro las próximas
floraciones, ya que elimina la parte que producirá los
nuevos "hijos", y si estos salen de los pseudobulbos
viejos serán muy débiles y con pocas flores. La
guaria morada, no sólo está íntimamente ligada
a las tradiciones de nuestro país sino que es uno de nuestros
símbolos nacionales. Por ello la debemos estimar y proteger,
para que las futuras generaciones puedan disfrutar también
de la espectacular belleza de sus flores.
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